Visita a la casa Museo Francisco Ávila

Día 6 de Marzo de 2015.

mi amigo Paco.

He visto como avanzaba, como progresaba, como se transformaba, pero siempre bajo la premisa de la honradez profesional. No me considero ni mucho menos una crítica de arte, pero que me guste la obra de Paco Avila le da un valor añadido porque perfectamente puedo estar aquí representando a la ciudadana media que observa esta exposición sin ningún tipo de condicionante.
Francisco Ávila no es sólo un trabajador incansable, es también un luchador. Ha luchado contra todas las adversidades de la vida y ha vencido. Hoy estamos aquí muchas personas que lo apreciamos como persona y como artista, en su casa, en un día importante para él y también para nosotros, porque considero que Paquito forma parte de la historia de Maracena. Es un artista maraceniense, en toda la extensión de la palabra, que ha sabido recoger como nadie cada rincón de nuestra ciudad y que ha tenido la enorme fortuna de poder vivir de su trabajo y dedicarse al arte por placer durante toda su vida... La constancia, el tesón y una capacidad ilimitada de trabajo le han permitido convertirse en un artista querido por todos los maracenienses que le conocemos.
A lo largo de casi medio siglo, las obras de Paco han dejado su huella: Un mural en nuestra ciudad, cuadros, esculturas, exposiciones...
La obra de Paquito, comunica la esencia de nuestra ciudad en particular y de Andalucía en general, sus gentes, su cielo, sus tierras, sus costumbres y sus estampas cotidianas. Pero por encima de todo predomina el sentimiento. Francisco Ávila ama lo que hace.
Ha sido capaz de crear su propio lenguaje, con obras libres de cualquier artificio donde la sencillez guía su mano y dispone cada línea en el lugar exacto de la composición, logrando una sensación de ingenua frescura reservada sólo a los grandes maestros.
Estamos ante un artista siempre realista que ha ido evolucionando a composiciones en las que el juego de planos es una parte fundamental de la estructura de sus cuadros y en las que el color se supedita a su gran dominio del dibujo. Con sus obras cerámicas, Paco ha dado un gran paso hacia delante, con una obra más rotunda, en la que abre nuevos caminos que sin duda nos sorprenden a todos.
Pero sobre todo me siento orgullosa de tenerle como amigo.
Mª José López Montes