El azul en la poesía de Juan Ramón Jiménez

 El azul en la poesía de Juan Ramón Jiménez

Un viaje para leer. Ruta literaria por los lugares de Juan Ramón Jiménez.

Jueves 10 y viernes 11 de marzo de 2016.

Alumnado y profesorado del Centro realizamos nuestra Ruta Literaria.

Hay quien dice que viajar y leer son placeres similares, que con un poco de imaginación las sugerentes palabras del autor o autora de una novela nos pueden llevar tan lejos como deseemos. Después, tras la lectura, hay gente a la que le gusta comprobar en la realidad cómo serán los lugares, los escenarios, las plazas y las calles descritos por el autor. O viceversa: hay quien lee una novela porque habla de sitios que ya conoce y quiere recordarlos, guardarlos para siempre cerca de sí mismo, dentro de un libro.

Esta Ruta literaria está escrita en:

PROGRAMME ERASMUS+ / PARTENARIATS STRATEGIQUES

Project n° : 2015-1-FR01-KA204-015265

Les chemins du bleu en Europe : transversalité des langages et transculturalité des apprentissages.

Me acerqué a Moguer movida por dos impulsos: el primero fue comprobar si era verdad la retahíla aprendida en mi niñez de que Colón en su gesta del Descubrimiento partió desde Palos de Moguer tras haber orado en el Monasterio de la Rábida. ¿Palos de Moguer? Por más que buscaba una localidad con este exacto nombre no la encontraba por ninguna parte. La segunda razón, naturalmente, era Juan Ramón. Ya años atrás quise pasear por la localidad que le vio nacer y no me fue posible, así que en esta ocasión, y como se dice ahora, lo haría sí o sí a "Lomos de Platero" y con mi alumnado.

¡Ah!, ¿pero no había partido de Palos de Moguer? La realidad es que "Palos de Moguer" es un falso topónimo creado por el desconocimiento que algunos de los primeros cronistas del Descubrimiento (Gonzalo Fernández de Oviedo y Francisco López de Gómara, ambos de la primera mitad del XVI) tenían de la zona y que creyeron que Palos era tan sólo el puerto de Moguer, localidad antigua de la que ya Ptolomeo habla, próspera y muy cercana a éste (la verdad es que Palos no aparece citado hasta el s.XIV y sólo como una zona despoblada y con una torre de vigilancia).

Pero si Moguer se quedó sin el mérito del Descubrimiento alberga en él otro no menos importante, el de ser la cuna del mayor poeta español del siglo XX, Juan Ramón Jiménez, que vio la luz el 23 de diciembre de 1881 en la calle de la Ribera, hoy llamada Calle de Juan Ramón Jiménez y sede de la Casa-Museo Zenobia - Juan Ramón Jiménez. Los moguereños se han esforzado en dar lustre a su hermoso pueblo mediante la ubicación en los lugares adecuados de unas placas de azulejo en las que aparecen textos juanramonianos referidos a la localidad. Pasear por el encalado Moguer, por sus estrechas calles que sirven para alcanzar los portales de las casas que se extienden hacia adentro en espaciosos zaguanes, traspasar las cancelas de herrería y descubrir esos patios típicos andaluces, morunos en su origen, es una auténtica gozada para la vista. Y si a este sentido le añadimos el disfrute proporcionado por los oportunos textos entresacados de la obra de JRJ, de su "Platero y yo" el placer se eleva sinestésicamente al infinito.

Este estar donde anduvo el poeta, pasear por las plazas de su pueblo, tocar en su casa alguno de los objetos que quizás él también tocara, hizo que continuamente su poema "El viaje definitivo" rondase por mi cabeza mientras estuve donde Juan Ramón en un pasado ya algo lejano e ido vivió
... Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará nostáljico...
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.(Tomado de «Corazón en el viento», en Poemas agrestes, 1910-1911.)

En el corazón de Doñana

Visitar el Parque Natural de Doñana siempre es una experiencia inolvidable.

Doñana está conformado por el Parque Nacional y el Parque Natural del mismo nombre y presume de los variados ecosistemas que lo componen: las dunas, playas infinitas, el bosque, el matorral, la vera y unas extensas marismas llenas de vida. Visitar Doñana es uno de los imprescindibles de todo viajero. disfrutamos de una fabulosa visita guiados por expertos.

El Rocío

No te puedes ir del Parque Nacional de Doñana sin acercarte a la famosa aldea de El Rocío. Archiconocida por la multitudinaria Romería del Rocío, este conjunto arquitectónico bien vale una parada en nuestro camino. La primero que llama la atención son sus calles de tierra y es que el asfalto no ha llegado a ningún rincón de esta imperturbable población.

Merece la pena pasear por sus calles en busca de la mejor postal y, por supuesto, entrar a la Ermita del Rocío. De construcción reciente, en la década de los 60, este templo acoge una de las tallas más veneradas del mundo, la Virgen del Rocío. La festividad en torno a la Virgen, que se celebra durante el fin de semana del Domingo de Pentecostés, congrega cada año a más de un millón de personas y su trayecto pasa, en parte, por el Parque Nacional de Doñana.

Visita al Coto Doñana
A lomos de Platero

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